viernes, 25 de mayo de 2012

Hoy salí a comprar ropa a eso de las 3:30 de la tarde.
Todo tranquilo mientras vitrineaba, nada interesante en la mente.
Cuando me subí al metro para volver a mi casa, me puse a jugar.
Entre cuatro estaciones, no conté más de veinte sonrisas...
¿Qué tan grave puede ser?

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