sábado, 5 de mayo de 2012

Verla complacida es algo increíblemente idílico. Bajo mil intentos se destaca mi nombre para ella, pero aun así nada es suficiente. 
¿Qué será lo que necesita?
El repertorio se me acabó hace ratito y mi cabeza inventa pura basura, la voy a cagar!
¡No pero espera! ¡Es mi imaginación!
Me quedé dormido sobre la batería y me pasé los medios rollos... ¿pero con ella?

Que hace ella aquí, si llevo meses dedicándole olvido... ¿tanta fuerza tiene, aún en la distancia, aún en la vaga y húmeda memoria retorcida?
A lo mejor me la imaginé más rica e inteligente de lo que era, que se yo...
Que raro recordarla a estas alturas del llanto, aunque no me sorprende tanto ah, no es la primera vez que mi cabeza me agarra pa'l hueveo...

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